El Alquimista, de Paulo Coelho, un libro de temática universal y de lectura imprescindible. ¿Debemos perseguir nuestros sueños y arriesgarnos para conseguirlos o simplemente conformarnos con lo que ya tenemos? Todo el mundo se ha visto en esta encrucijada durante uno o varios momentos a lo largo de su vida, por eso cualquier persona puede identificarse con las cosas que le van ocurriendo al protagonista. Asimismo, el libro nos muestra las diversas formas de encarar la vida que el resto de los personajes ha elegido.
Un libro que nos hace pensar y que puede enseñarnos valiosas lecciones que pueden ser aplicadas en nuestras vidas. Sólo tenemos que escuchar a nuestro corazón y estar muy pendientes de los presagios que el destino pone de cuando en cuando en nuestro camino.
¿Por qué los políticos del PP en la Comunidad de Madrid ponen tanto esfuerzo en sus peleas internas, organizando tramas de espionaje entre ellos? ¿Desavenencias personales, o una cuestión de negocios? La política autonómica en Madrid, se mire por donde se mire, está completamente podrida. Los partidos políticos están infestados por individuos al servicio de intereses particulares, especialmente en el caso del PP aunque el PSOE tampoco está libre de culpa. El problema de fondo es bastante simple: en Madrid hay muchísimo dinero público controlado por muy pocas personas, lo que agrava los conflictos entre los contratistas y proveedores de servicios de la Comunidad, y al final, estas luchas provocan que el interés público quede relegado a un segundo plano.
Gente ávida de obtener millonarios contratos con la administración pública en condiciones favorables existe en todas partes. En aquellas comunidades que cuentan con varias provincias, los recursos deben repartirse entre los distintos núcleos de desarrollo (al menos aparentemente) y eso proporciona a los cuatro caciques locales su respectiva cuota de poder. Sin embargo, en Madrid se concentran la mayor parte de grandes constructoras, gestores privados de sanidad, empresas de seguridad, etc, y todos ellos cuentan con personal altamente cualificado dedicado a obtener contratos públicos. No es un problema de PSOE-PP, ni de enfrentamientos internos en el PP, son sólo negocios.
Cualquier sistema político se ve influido por intereses privados. Es cierto que la política debe estar en contacto con la sociedad, incluyendo a los distintos agentes económicos, el problema surge cuando son estos agentes los que logran controlar la política. Podemos clasificar a los políticos en tres grupos: políticos honestos que buscan principalmente el interés público (son muy raros), políticos mercenarios que defienden los intereses de la constructora de turno, y un tercer grupo de políticos oportunistas que sólo buscan perpetuar su puesto de trabajo dentro de la política.
El Partido Popular ha venido escenificando un proceso de “dulcificación” de su imagen pública, tratando de apartar a los individuos más broncos y mostrando un perfil algo más “moderado”. No deseo entrar a discutir aquí sobre la sinceridad de tal cambio, así que supongamos que por un momento nos lo creemos, y asumimos que Rajoy ha aprendido de sus errores y ha comprendido que con Acebes-Aznar-Zaplana nunca lograría salir del fango. Ahora bien, ¿Qué pinta Mayor Oreja como candidato a las elecciones europeas? ¿Por qué ha vuelto?
En primer lugar, conviene aclarar ciertos puntos:
¿Para qué sirven las elecciones Europeas? Para nada, son una completa tomadura de pelo. Da igual quien gane, no tiene repercusión alguna (otro día hablaré sobre mi euro-escepticismo).
¿Cuáles son las funciones del “candidato”? Es el primero en la lista, y por tanto es más fácil que salga elegido. Aparte de eso, tiene una importancia similar a la de ganar el Festival de Eurovisión.
Entonces, ¿por qué los políticos y los periodistas se empeñan en vendernos la importancia de estas elecciones? Simple, a mayores niveles de audiencia más votos para unos y más anuncios de televisión para los otros.
Tal vez debería dar por terminado el post, puesto que estas elecciones son intrascendentes y por tanto hablar sobre ellas y de sus candidatos es una pérdida de tiempo. Pero quedaría una cuestión interesante sin resolver, ¿por qué el PP utiliza a Mayor Oreja?
En realidad no es un retorno a la primera línea de la política, el “candidato” simplemente va en camino hacia una especie de cementerio de elefantes. Mayor Oreja no es precisamente un político dinámico, no tiene demasiado prestigio político, y su único mérito ha sido hacer de perro ovejero de Aznar en su política de ruido y bronca contra los nacionalistas vascos. Precisamente, y debido a la proximidad de las elecciones en el País Vasco, el Partido Popular se asegura de que sus mensajes sobre el País Vasco tendrán una mayor repercusión, la que legítimamente le corresponde por ser la tercera fuerza política en esta comunidad y además por todo lo que añadirá el candidato Mayor Oreja. Es el candidato a otras elecciones distintas, pero seguro que mete baza.
Un bichito pequeño y molesto al que le gusta vivir en cierto sitio húmedo y caliente. Cuando aparezco, suelo ser portador de malas noticias (¿cómo ha llegado hasta aquí?).